Manifiesto de La España que Reúne para las Elecciones Europeas

Ante las próximas elecciones europeas, deseamos expresar nuestra oposición a todos los radicalismos políticos, ya que los países progresan con políticas moderadas de centro-izquierda y centro-derecha. Es fundamental advertir sobre el peligro que representa para la Unión Europea el creciente influjo de formaciones políticas iliberales y totalitarias, sin importar si se ubican en la izquierda o la derecha.

FUENTE: EFE

La Unión Europea es el esfuerzo más grandioso de la historia europea para alcanzar una nueva realidad política por medios pacíficos, con la libertad de decisión de sus protagonistas como único instrumento. Nunca antes se había realizado una apuesta tan audaz: reemplazar las guerras por acuerdos, y la conquista por la decisión autónoma de cada Estado. Ese espíritu de pacto y colaboración, con el objetivo de mantener la paz y recuperar nuestro protagonismo histórico, debe ser defendido con los votos este domingo.

Probablemente, en los próximos años, con dramáticas guerras cercanas a nuestras fronteras, y quizá incluso dentro de ellas, nos veremos en la necesidad de defendernos a nosotros mismos, sin subcontratar cuestiones costosas o desagradables a terceros. Nos enfrentamos al desafío de ser, o mejor dicho, de volver a ser, protagonistas de la historia.

En España, cualquier voto a posiciones radicales, nacionalistas o totalitarias será un voto contra el espíritu de la Unión Europea. Desde una perspectiva nacional, que ha dominado inevitablemente la campaña electoral, debemos considerar la crisis política que enfrentamos. Ejemplos de ello son los indultos a los independentistas, la eliminación del delito de sedición del código penal, la banalización de la malversación y, en un día negro de nuestra historia, la aprobación de la amnistía.

Estos hechos nos anticipan, sin duda, nuevas y más graves concesiones a los independentistas, que pueden alterar definitivamente la solidaridad y la concordia sobre las que se fundamentan las democracias sólidas. El pacto fiscal y el referéndum, sea cual sea su formato, serían los próximos pasos. Estamos secuestrados por una minoría independentista insolidaria y decimonónica.

En estas circunstancias, los españoles deben votar para fortalecer la Unión Europea y para que el proceso de desmoronamiento de las instituciones democráticas de 1978 termine cuanto antes. Se trata de elegir entre la Unión o las tribus ideológicas, étnicas o lingüísticas. Defender la Constitución, sin engaños, es defender la Unión sin reservas. La solidaridad que promovemos en la Unión es la concordia que necesitamos en España.

La Unión representa la victoria del derecho, por lo que nos oponemos a que España desprecie la ley y se convierta en el “reino de la arbitrariedad”. La ley es el triunfo de la unión, la impugnación plena y radical del sentimentalismo, la nostalgia y el identitarismo radical como motores de la política.

En nuestra opinión, en suma, la solución reside en las alternativas moderadas y nacionales, y en el compromiso previo de los españoles con los principios universales que representa la Unión Europea, compromiso que solo puede demostrarse participando activamente en estas elecciones.